Hay que jugarse, la vida es un a todo o nada.
Aveces resulta bien, aveces resulta mal... pero nunca resulta peor que estar muriéndose por dentro, por no decir lo que uno siente.
Hoy dije lo que siento.. y sentí que todo ese peso que recaía en mi se cayó al suelo. No existe más dolor.
Ahora pase lo que pase.. sienta el lo mismo que yo o no, no me importa, porque liberé mis sentimientos.
Estoy feliz.
Ojalá todos se animaran a decir lo que sienten... si la gente escuchara más a su corazón el mundo estaría mucho mejor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario