De golpe abro los ojos, y me encuentro con Clonazepam a centímetros de mis labios. ¿Qué estoy haciendo? Se que puedo, porque yo elegí todo esto, y fue por algo. Entonces ¿Por qué hago esto? ¿Por qué me rindo ahora, que llegué tan lejos?
Me cuestiono, mientras pongo las pastillas en mi boca, e intento juntar el valor de tragarlas, para dormirme y no volver a despertar.
Es el momento de decir no.
De nuevo me desvié del camino.
Necesito un cable a tierra, volver a mi planeta, ese lugar paralelo a esta realidad que cree cuando me sentía cansada de estar cansada, y rendida por ver a todos rendidos.. como ahora.
Los segundos se vuelven eternos, y la vida pesa más de lo que mi espalda puede resistir.
Junto el valor, voy a hacerlo......... no. No quiero. No puedo. No soy de las que se rinden.
Porque me acuerdo, de sus ojos. Esos ojos que son la inocencia, y no quiero imaginarlos llenos de lágrimas.
Escucho a mi corazón. Me dice que saque esas pastillas de mi boca, puede aguantar un par de rounds más.
Volví a mi mundo.
Cable a tierra, por fin. Y a tiempo.
Vuelvo, y con más fuerza que nunca. Esta vez yo voy a ser la noquee.

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