Pero gracias por las sonrisas de los escasos minutos que te vi, gracias por cada palabra linda aunque dudo que haya sido real. Por un rato me hiciste creer y sentir, que yo también puedo ser feliz.
Y gracias por todos los conflictos mentales en los que me ayudaste, como no supo nadie más.
Tu forma de ver y vivir la vida me sigue pareciendo.. genial.
Todavía te admiro, y te quiero tanto, no te imaginás. Y nunca me voy a olvidar, de esos paseos por monte grande de la mano con vos, o del que me hayas hecho reír cuando me habían robado el celular.
Sos increíble, personas como vos en el mundo hay pocas. Lo único que puedo llegar a lamentar, es que no me hayas podido amar. Pero nada es perfecto.. me lo dijiste y yo no te escuché.
Gracias por todo, ojitos color cielo.
Suerte con tu vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario