Y en sus pensamientos gritó "Perdoname mi amor, por favor" No se había dado cuenta, que ella fue quien no se perdonó. Romper el corazón de alguien más, siempre te duele más a vos, la culpa es más grande y poderosa que el desamor. Los colores se mezclaron, y todo se confundió. No hay blanco o negro, ni dolor o emoción. Solo queda la culpa, y lo poco que el amor nos dejó.

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