Hay besos de cristal,
besos que se rompen en el aire.
Hay besos de despedida,
o de una sola noche.
Hay besos con sabor a miel,
y otros que nunca llegan a destino,
indecisos.
Besos robados,
atrevidos.
Besos más deseados que un buen vino.
Hay besos soñados, inesperados,
entrecortados, adornando cada esquina,
desparramando amor, por donde sea que mires.
Y yo, solo quiero los tuyos.
Tus besos.
Pero de esos ... ya no me quedan.

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